Los 'mineros' mostraron un excelente juego defensivo y efectividad en ataque, hecho que les permitió obtener un punto con un jugador menos gran parte del duelo ante un equipo universitario sin ideas y que mostró la misma falta de gol del Apertura.Las expectativas de ambos equipos eran totalmente opuestas. Universidad Católica quería consolidarse en la punta y Cobresal salir de la zona de descenso, por lo que todo hacía presagiar que se vería un partido de ida y vuelta con dos equipos que querían proponer y quedarse con la victoria, pero no fue así ya que el ímpetu de ambos les pasó la cuenta y finalmente la emoción prevaleció más que el juego destacado.
En el inicio se vio mejor a los mineros, ya que a pesar de que no tenían la posesión de la pelota, si conseguían ser más incisivos, principalmente ya que Nicolás Canales aprovechó una y otra vez los balones a las espaldas de los defensores ‘cruzados‘, que no estuvieron bien coordinados y sólo gracias a las destacadas intervenciones de Paulo Garcés pudieron mantener su arco sin goles.
Y es que continuamente eran los de José Cantillana quienes se generaban las mejores opciones y aprovechaban los adelantamientos en las líneas de equipo ‘cruzado’ para causar daño, principalmente a través de contragolpes que siempre pillaban mal parados a los de Figueroa, que sintieron de sobremanera la ausencia de su conductor Milovan Mirosevic y no tuvieron profundidad y menos claridad en ataque.
Pero no fue lo único que le pesó al equipo de la precordillera. En el minuto 39’ Cobresal sufrió la expulsión de Hugo Díaz y si bien con uno más, Sebastián Barrientos consiguió crearse opciones de riesgo, no estuvo fino frente a la portería de Roberto González, hecho que se notó en el último minuto de la primera fracción, cuando sólo y en el área chica, elevó su remate y salió al menos por dos metros sobre el travesaño.
La segunda mitad tuvo un giro totalmente opuesto, ya que Universidad Católica, ayudado por la superioridad numérica, se instaló en terreno rival y comenzó a buscar por todos los medios llegar al gol. El problema estuvo en que como fue la tónica durante el Apertura, el equipo de la precordillera no contó con un goleador de peso que aprovechara las opciones de gol y con los minutos se fueron desesperando.
Esto principalmente ya que en el minuto 56’, cuando mejor jugaba la UC, Nicolás Canales, que hace rato había quedado sólo en ofensiva, superó la marca de Leonel Mena tras un centro de Guillauma y puso el 1-0, decretando la sorpresa en El Salvador. Sin embargo, el estar jugando con 10 obligó a que retrasaran sus líneas para mantener el resultado, hecho que terminó siendo una verdadera odisea.
Y es que tras el gol en contra, los dirigidos por Marco Antonio Figueroa parecen haber despertado de su letargo y con mayor ímpetu que fútbol, consiguieron la paridad, no sin antes ver como Roberto González impedía una y otra vez sus gritos de gol, hasta que Marcos González, ya haciendo labores prácticamente de delantero, convirtió de cabeza la paridad definitiva a los 79’.
De ahí en adelante las tácticas de ambos equipos pasaron a un segundo plano. Ambos equipos buscaron con todos sus medios conseguir la victoria que finalmente para pesar de ambos no llegó. Sin embargo, Cobresal volvió a demostrar que para Universidad Católica el estadio de El Salvador es un territorio inexpugnable, hecho que se grafica al no haber podido llevarse una victoria desde el Clausura de 2006.


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