Páginas

viernes, 7 de agosto de 2009

La torta curicana tiene un ingrediente que le hace mal a los grandes

Si Colo Colo pudo en el último minuto de descuento empatarle a Curicó Unido, Universidad de Chile, para variar, tuvo que recurrir a Juan Manuel Olivera, que anotó un golazo, para darle un desabrido punto a los azules. Abrió la cuenta César Díaz. VEA ACÁ LOS GOLES.


Tengo que partir haciendo un mea culpa. Cuando a principio de año se supo que Universidad de Chile repatriaría a Juan Manuel Olivera, fui de los que pensó que el uruguayo, nuevamente, vendría a dar la hora. Pero me tapó la boca a punta de goles, como a la gran mayoría que lo criticó, incluida la barra de Los de Abajo, que al principio no le dejaba pasar una. ¿Sabe cuandos goles lleva el Palote hasta ahora? 20. ¡20! Los dirigentes estuvieron muy acertados si trajeron al uruguayo para hacer goles.

Si en Copa Sudamericana, Olivera fue clave, anotando los dos goles para el triunfo ante Deportivo Cali, hoy nuevamente se lució el artillero. Las cosas comenzaron mal para la “U”. O mejor dicho, partieron muy bien para Curicó Unido, que con un esquema aprendido de memoria, complicó al equipo de Basualdo. César Díaz, a los 7′ minutos, aprovechó un pase perfecto de Alberto Ortega para decretar el 1-0 con un toquesito suave a la salida de Miguel Pinto. ¿Sorpresa? Nada. La visita era superior, recién iniciado el cotejo.

Los torteros, con el tanto de la apertura, se soltaron y dominaron el juego a su antojo. La “U”, con un equipo mixto, se desesperó y cada vez que atacaba rápido se desordenaba, quedando a merced de alguna contra, que nunca ocurrió. Cuando las cosas se ponían color de hormiga para los azules, un centro intrascendente de Cristóbal López por la derecha encontró a Olivera, que se la ganó a los dos defensas de Curicó para clavarla junto a un palo, bien lejos del portero Vásquez. ¡GOLAZO! Y para variar, Olivera haciéndolas de héroe, una característica que se le ha hecho habitual y que le queda bastante bien.

Con el tanto del Palote, la “U” despertó y casi mete el 2-1. Marcelo Díaz se escabulló dentro del área y ante la salida del portero curicano, estrelló la pelota en el poste. No fue gol, pero ¿sería un aviso de lo que se venía en la segunda mitad?

En la segunda parte la “U” no supo aprovechar el envión con el que terminó el primer tiempo y dejó crecer a la visita, que cada vez que llegaba, complicaba una enormidad a la última línea universitaria. Patricio Gutiérrez y Alberto Ortega fueron estandartes en Curicó, encabezando casi todas las llegadas del conjunto de Marcoleta en el complemento. Sin embargo, ninguna terminó en gol, y varias ni siquiera pasaron cerca. Eran aproximaciones, nada más que aquello.

Se debió, principalmente, a la baja en el nivel del partido. La “U” alineó un equipo joven, con varios suplentes (y otros ni tanto como el Chupa Pinto, Manuel Iturra, Marcelo Díaz), que no mostraron ganas de querer quedarse con la titularidad. La opaca Universidad de Chile “conspiró” en que el partido que se jugó en el segundo tiempo haya sido de un discretísimo nivel.

Sólo para el show, el juez Claudio Fuenzalida, en el último minuto, expulsó a Gutiérrez en Curicó por hacer tiempo (doble amarilla). Y pitazo final. Nada más. Menos mal, porque el segundo lapso fue un insulto a mis córneas, que vieron en la primera parte un duelo más que digno. La “U” no propuso y Curicó no pudo. Se conformó con el empate. Es cierto que los azules jugaron con un equipo B, pero lo que preocupa es el poco hambre de triunfo que mostró. Y para los curicanos, que pudieron ganarlo, fue un punto ganado, no así como cuando Colo Colo les empató en el último minuto en el inicio del Clausura. Algo tiene esta torta que le hace tan mal a los grandes.

La figura 90 MINUTOS DE FÚTBOL: Alberto Ortega (Curicó Unido)


0 comentarios: