Páginas

sábado, 23 de mayo de 2009

¿Quién está achicando los estadios del fútbol chileno?

Hace varios años que algunos recintos presentan llenos absolutos y los informes del público asistente son bajísimos. Hoy el Estadio Nacional se ve repleto con 45 mil personas controladas, lejos de su récord: 85.262 en 1962. ¿Tanto se encogieron los estadios?

El partido entre Universidad Católica y Unión Española del pasado 26 de abril de este 2009 terminó con un 1-1 que tuvo sabor a triunfo para los hispanos, que quedaron a un paso de la Copa Sudamericana. Se jugó en un estadio San Carlos de Apoquindo repleto de público, que quedó sorprendido cuando faltando 10 minutos, el locutor del recinto, Alejandro Goycolea, entregó el informe del público controlado…

Fueron 11.961 espectadores controlados, según lo entregado por la UC, el organizador del evento. La gente quedó incrédula; es que la verdad es que ese día en el reducto precordillerano había muchísima más gente. De hecho, eran por lo menos 18 mil personas.

Lo ocurrido en esa fría tarde santiaguina es un reflejo de lo que está ocurriendo hace varios años en el fútbol chileno: el público controlado no se condice con la realidad, dada por las capacidades oficiales y los récords de asistencia.

Por ejemplo, el caso del estadio de la Católica. Hay versiones que indican que su capacidad es de 12.000 y otros que es de 20.000. Las asistencias son las que mandan: el 30 de agosto de 1992, los ‘cruzados’ dirigidos por Ignacio Prieto igualaron 0-0 ante el Cobreloa de José Sulantay, a la postre campeón de esa temporada. Al reducto de avenida Las Flores ingresaron –controlados– 21.132 personas.

La inquietud es inevitable: en el reciente duelo entre la UC y Unión Española sólo había un pequeño lugar en galería norte sin espectadores, por medidas de seguridad para separar a las barras. ¿En ese espacio caben 9.171 personas? Definitivamente no. ¿Entonces cuál es la realidad, la de 1992 o la de 2009?

Los números siguen avalando el tiempo pasado: entre 1994 y 1995, cuando la UC deleitaba con Néstor Raúl Gorosito y Alberto Acosta, el público controlado en San Carlos fue varias veces superior a las 18.000 personas. ¿Se achicó entonces el estadio de Católica?

UNA REDUCCIÓN DE 40 MIL PERSONAS

El caso de San Carlos de Apoquindo es el más reciente, pero hay otros en Chile que son escandalosos. El del Estadio Nacional, por ejemplo. El récord de público del ‘elefante blanco’ es de 85.262 personas, el día 29 de diciembre de 1962 en un clásico universitario entre la 'U' y Cátolica.

Impresionante y contradictorio a lo que se vive en la realidad actual. Ante Uruguay, el pasado 1 de abril por las eliminatorias rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010, se controlaron 55 mil personas. Es cierto que el estadio no estaba lleno, y que en el camino se pusieron muchas butacas que redujeron la capacidad… ¿Pero en 30 mil personas?

Hay más: el partido que coronó a Colo Colo campeón del Clausura 2002 en una final ante Universidad Católica controló 45 mil personas. Sin embargo, el reducto de Ñuñoa estaba repleto, no cabía nadie; sí, había mucha más gente que en el Chile-Uruguay, donde curiosamente hubo 10 mil personas más. ¿Razones? Ninguna. Pero ese día, en ese estadio repleto, había 40 mil personas menos que en el récord del '62.

La capacidad oficial del Estadio Nacional es de 63.379, luego de que en el año 2000 se reemplazaran los tablones de tribuna Andes por butacas individuales, además de una norma que impide que se vendan las primeras seis filas del recinto por medidas de seguridad.

EL MONUMENTAL SE ENCOGE…

El estadio Monumental es el recinto en el que Chile ha vivido sus mayores alegrías en el fútbol con el Colo Colo campeón de Copa Libertadores de América 1991. En la final en que venció 3-0 a Olimpia el 5 de junio, se controlaron 66.517 personas.

Curiosamente no es el récord de asistencia. En 1992, el clásico entre los albos y Universidad de Chile fue visto por 69.305 espectadores.

Hoy el Monumental tiene definida una capacidad de 53.000 personas. Sin embargo, el pasado miércoles 29 de abril en la dolorosa derrota ante Palmeiras que eliminó al ‘Cacique’ de la Copa Libertadores, hubo 40 mil personas en un estadio que estaba lleno.

Sí, es verdad que ahora el recinto de Pedreros tiene butacas individuales en todos los sectores. No obstante, desde hace varios años, sin esas remodelaciones, ya se controlaban como mucho 45 mil. Cierto es también que por años la venta de entradas causó problemas en el David Arellano, como en 1993, cuando Colo Colo venció 2-0 al Real Madrid de Iván Zamorano, en que habían claramente 70 mil personas, que causaron que las tribunas cedieran y que un hincha perdiera la vida…

Pero no se entiende que sean 30 mil personas menos… ¿Cuál es la verdad?

CASOS EN OTROS LADOS DE CHILE

Inolvidable es la campaña de Santiago Wanderers campeón de 2001. En la penúltima fecha, Universidad Católica venció 5-3 a Santiago Morning y emparejó a los porteños, que recibían a Colo Colo con toda la presión en Sausalito.

Y ganaron con gol de Jaime Riveros y quedaron a un punto del título. Esa vez, al reducto de Viña del Mar asistieron 27.800 personas ese 2 de diciembre de 2001.

Hoy el recinto de la laguna Sauzal se ve lleno con 15 mil personas. Es cierto que en aquel partido del cuadro caturro y los albos el velódromo estaba lleno. ¿Pero caben 12 mil personas en esa ex pista de ciclismo?

Santa Laura vive algo parecido. No hay registros de la más alta asistencia, pero se sabe que por años lo oficial era que cabían 28.500 personas. En 1994, cuando el cuadro que dirigía Nelson Acosta recibió al Real Madrid de Iván Zamorano, hubo más de 25 mil.

Hoy la capacidad está puesta en 22 mil, aunque en el partido entre Universidad de Chile con Pachuca en enero hubo 16 mil espectadores pese a que el recinto se veía abarrotado de gente.

Otro caso es el Municipal de Concepción. Hoy con 15 mil personas controladas se ve repleto. Sin embargo, hay quienes aseguran que en la década del 60, un duelo entre Deportes Concepción y Huachipato albergó 41 mil espectadores. Y oficialmente para el encuentro del Mundial Sub 20 de 1987 entre Chile e Italia –triunfo nacional con gol de Camilo Pino– asistieron 35 mil espectadores.

Y así se pueden seguir enumerando casos. Lo concreto es que hay un tema que tiene un cabo suelto. ¿Cuál es la verdad? ¿Se encogen los estadios en la actualidad o hace años era tanta la irresponsabilidad que no había límites y entraba mucho más público de lo permitido? Ambas: es cierto que antes no había el control de ahora, pero es evidente que los reductos del fútbol tienen una capacidad mayor que la que se registra hoy…

1 comentarios:

KingDDD dijo...

En Concepción, para la final del Clausura 2007, se vendieron 25.000 entradas. La capacidad es 35.000, pero la reducción la hizo la Intendencia (pues no ha habido ninguna remodelación que haya disminuido la capacidad).

Saludos desde La Pizarra del Hincha.