Páginas

sábado, 31 de enero de 2009

Curicó debutó en Primera A con empate ante Colo Colo

Era el debut en Primera y Curicó Unido estuvo a la altura de las circunstancias: empataron dos a dos contra un Colo Colo que no jugó bien y terminó con dos hombres menos. La figura fue el ex delantero de Melipilla que anotó a los 91. Ve aquí los goles


Querían faltarle el respeto al campeón chileno. Iban apenas diez minutos y Christian Muñoz ya había sido exigido en cuatro oportunidades por la gente de Curicó Unido que, en su estreno absoluto en Primera división, dejaba la impresión de ser un equipo que toda la vida había jugado contra los grandes del fútbol chileno.

Fuentes (ex Unión) y Albornoz (sobreviviente del título de la B) sacaron sendos remates que fueron sacados por el Tigre. Los albos estaban para adentro. Nunca pensaron que los locales los iban a inquietar de tal manera. Y eso que tenían prácticamente el mismo equipo que campeonó en el Clausura 2008.

Arriba, los albos inquietaban. Atrás, por ratos daban risa. Ni Gonzalo Jara ni el paraguayo Nelson Cabrera daban en el tono. Por eso Curicó llegaba y llegaba y si no fuera por la impericia de sus atacantes, estarían arriba por un par de goles. Cómo revertir la tendencia del partido, pensaba Marcelo Barticciotto. Y la solución tenía nombre y apellido patentado: Lucas Barrios.

En la primera clara de los albos el argentino la mandó a guardar, como las treinta y siete veces del torneo anterior. Centro de Moyita por la derecha, el argentino salta y de cabeza vence al portero Vásquez. Golazo. Barrios lo gritó con todo. Fue el desahogo de todo lo que pasó durante la semana (que incluye un frustrado intento por ligarse a Espanyol de Barcelona).

El equipo de Marcoleta intentó una suerte de reacción, que no dio frutos. La pelota la tomó Macnelly y Millar. Y ahí apareció el mejor juego de Colo Colo. No alcanzó para aumentar las cifras, pero sí para comprobar que el equipo está retomando el ritmo que le permitió ser campeón. Y Curicó demostró, en el primer tiempo, que la Primera División no le quedó grande. Iban a seguir peleándosela al Cacique.

Decidido a darlo vuelta, Curicó salió con todo en el segundo tiempo. Igualito que en el arranque del lance. Los albos, otra vez mal parados en defensa, lo sufrieron. A los 50 minutos, un centro de Pedro Muñoz encontró la cabeza de Sergio Moreno, que dejó sin opción al Tigre Muñoz. GOLAZO, no sólo por el gesto técnico del testaso, si no por el hecho mismo: primer gol curicano en Primera.

A esa altura del encuentro el uno a uno era merecido. Los de Marcoleta eran mucho más que los albos, pero no podían concretar las opciones de gol que creaban. Al otro lado era distinto: los albos llegaban poco, pero creaban peligro. Daba la impresión que en cualquier momento caía el segundo. Dicho y hecho.

A los 58 apareció toda la magia de Macnelly Torres para sacarse un hombre con un enganche dentro del área y ante la salida de Luchito Vásquez un toque sutil terminaría con la pelota dentro de las mallas. 1-2 para Colo Colo. ¿Merecido?. Quizá no, pero esto es fútbol y si el equipo no anda (como el caso de Colo Colo) las individualidades son las que deben aparecer.

De ahí en más, todo para Curicó. Los albos renunciaron al ataque y los locales trataban de anotar aprovechando las ventajas que dio la última línea popular, que contó con un Cabrera descontrolado (se fue expulsado) un Jara sin fondo futbolístico y un Mena algo duro producto de la pretemporada. Marcoleta encontraría la clave del partido en la banca.

Cuando el partido ya concluía y Colo Colo ya saboreaba la primera victoria del Apertura, apareció César Díaz, ex Melipilla que de cabeza decretó el 2-2 cuando se jugaba el primer minuto de descuento. Si el primer gol era histórico, este tampoco se olvidará. En Talca era fiesta, porque Curicó en su debut le hacía una zancadilla al campeón de la A.

No había tiempo para más. Sólo para la celebración curicana porque el empate ante Colo Colo fue un triunfo para ellos. No se achicaron en el debut, le jugaron de tu a tu al actual campeón y se llevaron un mínimo premio a lo exhibido en la cancha. Fue la guinda perfecta para esta torta curicana que promete con seguir haciendo historia.


0 comentarios: