La primera llegada del partido corrió por cuenta de Rangers. Desborde de Oroz por la izquierda, centro al área y el goleador Gastón Cellerino metió la cabeza, pero la pelota se fue muy desviada. Parecía que el partido iba a ser de mete y ponga porque el cero a cero, aunque clasifica a Palestino, es sumamente peligroso en este tipo de partidos.Y esa sería prácticamente la llegada del primer tiempo. Si de esta semifinal va a salir el rival de Colo Colo o Cobreloa, mejor que ni se juegue la final. Lo digo súper responsablemente. Palestino y Rangers no mostraron absolutamente nada en el primer lapso.
El local vio claramente condicionado su juego a la temprana salida de Héctor Pericás por lesión. Entró el chico Sáez y la batuta de la conducción la tomó Boris Sagredo, por lejos el mejor del partido por las ganas y todo lo que corrió este chico. En Rangers, el conductor no existió. Todos los retos del técnico Óscar del Solar fueron para Enzo Gutiérrez. El argentino, llamado a ser figura de su equipo, simplemente no estuvo a la altura de la circunstancias.
¿Quién gana con todo esto?. el local, porque con el empate dos a dos conseguido en el Fiscal de Talca, la igualdad sin goles le alcanza para clasificar a la final del Clausura. ¿Y quiénes pierden?. Todos nosotros, que queríamos ver un partido digno de semifinal y terminamos admirando, al menos en el primer tiempo, una morondanga.
Amigo lector, ¿qué le puedo contar en las siguientes líneas si el partido no mejoró ni en lo más mínimo a lo mostrado en la primera fracción?.
La culpa, en todo caso, fue mucho más para Rangers que para el dueño de casa. Claro, ellos son los que tenían la obligación de anotar porque la igualdad sin goles clasificaba a los tricolores y a sabiendas de eso, no hicieron nada por tratar de anotar un golcito. Es partido era igual que en el barrio: último gol, gana. el que anotaba, iba a la final.
Lo más claro llegó cuando faltaban siete minutos para el final del partido, cuando un centro al área de Palestino terminó en gol de Cavallo de cabeza. Claro, no era el día de nadie esta tarde en La Pintana. Osses lo anuló. Y bien anulado, era offside. Después de esa, definitivamente no íbamos a ver goles. El partido terminó igual como empezó. Cero a cero.
Con esto, Palestino pasó a la final. Y fue un premio, no por lo hecho en esta llave y menos en este partido, si no que por la gran campaña que el equipo de Luis Musrri realizó en el Clausura. Para Rangers fue el mejor castigo por la mezquindad mostrada en los dos compromisos ante tricolores. A lo mejor los dirigentes talquinos deben estar felices... usted sabe por qué. Y para mi, sacrificar mi siesta por haber visto la semifinal más mala que tenga recuerdos en el fútbol chileno.


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