La celebración tras el pitazo final de Chandía es el mejor reflejo de lo que se sufrió en el Monumental. Porque esta clasificación colocolina no fue para nada fácil y hasta el último minuto el descenlace fue absolutamente incierta, mal que mal, un gol más de Cobreloa significaría la clasificación loína y por ende la eliminación de Colo Colo.Pero al final sólo fue un 2 a 2, que le permite a los albos, por mayor número de goles convertidos como visita (3 a 3 en Calama), clasificar a su sexta final consecutiva, algo para nada menor sí además consideramos que de las cinco que ya disputó ganó en cuatro...es decir, que a los albos les sienta muy bien este sistema de playoffs.
Como decíamos el partido en ningún caso fue un paseo y de hecho Cobreloa puso en serios aprietos a los albos en varios momentos, especialmente porque por ejemplo abrió la cuenta a los 15 minutos, a través de un derechazo furibundo de Mannara, tras aprovechar un rebote en la espalda de Riffo que le dejó a pelota servida al argentino.
Y eso sí que fue un balde de agua de fría, el estadio se silenció y lo mismo pasó con los colocolinos en la cancha que perdieron la brújula. De hecho Cobreloa pudo haber liquidado porque nuevamente Mannara, a los 28 minutos la tuvo tras una gran jugada de González, que se la cedió al delantero argentino y este le pegó con el alma, pero tan violentamente que el balón se elevó un poco y casi botó el palo del travesaño...si hubiese sido gol, seguramente el 2 a 0 hubiese significado un panorama muy distinto.
Pero es en esos momentos complicados cando tienen que aparecer los grandes jugadores. ¿Y alguien puede dudar a esta altura que Lucas Barríos es un crack?. Ahora ciertamente que la jugada del gol del empate fue viciada, porque todo comenzó con un pase en profundidad bien largo de Arturo Sanhueza buscando a Miguel Riffo que se había quedado en posiciones de ataque y estaba offside, milimétricamente, pero offside al fin y al cabo, lo que no fue cobrado por el guadalínea. Riffo logra pivotear el balón y se la baja a Lucas Barríos, que no tiene más que definir con su clase acostumbrada, en un gol muy importante más allá del empate mismo, sino que además fue en el minuto 44, cuando ya acababa el primer tiempo...esos goles que llaman psicológicos...
...Y si hablamos de goles psicológicos, ese fue el de 2 a 1, anotado también por Lucas Barríos, recién iniciado el segundo tiempo. Es gol fue clave, porque, Cobreloa había salido con una actitud netamente ofensiva en busca del gol de la clasificación, pero Colo Colo le pegó un combo directo al mentón, cuando a los 46 minutos, Macnelly Torres alargó un pase a Barríos, que entrando por derecha se sacó con un vistoso enganche a Luis Fuentes y definió de primera por entre las piernas del meta Prieto, marcando como es su característica un gol de hermosa factura.
Y con eso Cobreloa se murió, trató de volver al juego, pero se encontró con un Colo Colo que teniendo el marcador de su lado se dedicó a cerrarle los espacios a los loínos y a aprovechar algún contragolpe.
Estaban en eso cuando Chandía, decidió compensar su error del primer tiempo marcando un penal inexistente al considerar una mano de Riffo, que no existió, porque si bien el gesto técnico del defensor colocolino fue bastante extraño lo cierto es que la pelota le dio en el pecho.
"Estás compensando" le gritaba airado Riffo y Chandía sólo se reía y a esa altura poco importaba, porque el Chuky González, con gran clase (sobre todo porque 40 mil personas, junto con recordarle a su mamá, le gritaban que era un fracasado), le pegó desde los 12 pasos al estilo de Candelo, pero esta vez terminando la jugada en un hermoso gol que de paso devolvió la vida a los loínos.
Era el minuto 70 y quedaban 20 minutos de infartos, considerando que un gol más de Cobreloa significaría la eliminación de los albos, pero los loínos no fueron capaz de más.
Ya desgastados físicamente, no tuvieorn ideas para superar el murallón de los albos, que prácticamente terminó defendiendo con todos sus jugadores. Pero eso terminó significando mantener el empate hasta el final y conseguir así la anhelada clasificación y los pasajes a las final para reeditar ante Palestino la final del año 86.
¿Clasificación justa?...ciertamente que sí. Fue parejo, dos rivales que se merecían, pero a mi juicio lo que hizo Colo Colo en Calama fue lo que decidió esta llave y eso fue un gran mérito para los albos que ahora ya sueñan con conseguir una nueva corona para sumarla a su firmamento lleno de estrellas.


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